No voy a decir "qué calor", porque sería una obviedad y una repetición, ya, pero AAAGH, ni siquiera te podés pintar las uñas tranquila porque se llenan de burbujitas!
Peeero me hice la valiente y me esmalté, solo para traerles el tutorial más explicado de esta técnica que, aunque varias dijeron que no era de sus favoritas en los comentarios de la entrada anterior, a mí me gusta bastante, sobre todo porque es fácil y no hace falta ser 100% prolija. -conste que escribí el post hace unos días, qué lindo el frío que vino!-
Esta vez elegí cambiar los colores, aunque no son los que más me gustan quería ver cómo quedaba con otros tonos. Los elementos que usé fueron: quitaesmalte marca quiénteconoce (?, hisopos, esponjita de maquillaje, top coat -en este caso Colorama-, y tres colores a elección, que fueron blanco (tuve que usar el de nail art porque el común estaba asquerosamente inusable), fucsia NN y 5ta Avenida de Colorama, un fucsia casi rojo.
Pasemos al procedimiento! aunque no hace falta mucha explicación, porque es re fácil.
1- El primer color, obviamente después de la base coat, lo aplicamos con esponja de maquillaje para que no quede una capa muy gruesa, total es en la que menos se va a notar la prolijidad. Esponjamos tantas veces como sea necesario hasta que cubra bien bien, y cuando se seca el esmalte (millones de veces más rápido que si lo hubiéramos pincelado) ponemos una capa gruesita de top coat. Esto nos va a servir para que cuando desgastemos con quitaesmalte, no lleguemos tan fácil a la uña desnuda. Luego de esto, limpiamos el esmalte de los dedos, así queda mucho más prolijo para poder seguir.
2- Esmaltamos normalmente con el segundo color, esta vez sin poner top coat. Tratemos de elegir esmaltes que sean cubritivos, así no hace falta dar tantas capas y no queda tan grueso todo.
3- Después de que se secó bien el segundo color, esmaltamos con el último, en este caso fucsia oscuro. No hace falta seguir un orden con respecto a los colores, la única cosa a tener en cuenta es que tienen que ser contrastantes entre sí, para que se note bien la técnica.
4- Ahora viene lo divertido! con un hisopo mojado con quitaesmalte (no chorreando, por favor! que vamos a arruinar todo, sino) vamos desgastando despacio el esmalte. Es fácil, lo único que hay que hacer es pasar el hisopo despacio, con presión pero no demasiada fuerza. Así vamos sacando capas de esmalte, según querramos. No le pude sacar fotos al proceso porque solo tengo dos manos, pero creo que se sobreentiende.
Obviamente nosotras controlamos cuánto queremos sacar, y el diseño nunca nos va a quedar igual. Es una gran excusa para las que no somos tan prolijas y perfectitas.
Las dejo con un par de fotos más, y un beso grande a todas!


